De los verbos que tuve cuando era niño
guardo las mejores conjugaciones
todos en un tiempo necesario
como desbordando por el lado
de los ríos que al cruzar
alejaban sus orillas
el esfuerzo puesto
en la gramática del corazón
para no ser castigado
para no perder en palabras
lo que se podía perder en sangre
mejor así
olvidar las cosas que puedan dañar
poner en el agua la fe y la memoria
ahora de viejo sobra literatura
acierto con los adjetivos mal usados
desentono con las comparaciones
y de los verbos de infancia
me jacto cuando beso
las tumbas de mis padres.
Daniel Quintero, poeta.
