En su última transmisión televisiva, el comediante estadounidense, David Letterman, bromeaba sobre las lecciones que él daba a su hijo Harry mientras manejaba a su trabajo en el Ed Sullivan Theatre de Nueva York. Las lecciones eran claras y solo dos para el chico: que debíamos ser buenos con los otros y que debía Harry reconocer que el más grande compositor en la historia de Estados Unidos se llamaba Bob Dylan. De hecho, Dylan fue el invitado a esa última transmisión.
Esto sucedió un año antes de que la Academia Sueca le concediera a Dylan el Premio Nobel de Literatura (2016). Premio que fue recibido en medio de polémicas. En las discusiones que se dieron en las páginas de Facebook resaltó la opinión del profesor de literatura y teología de Harvard, Luis Girón Negron. Este recordaba que la literatura o la poesía era acompañada por música y cantada por juglares desde sus inicios. Así que hay un lazo indisoluble entre poema y música.
Desde hace cuatro años, Luis Gilberto Caraballo viene exponiendo su teoría poética, el Vacionismo, que toma como punto de partida la idea del vacío de Alain Badiou y la recrea para explicar cómo el poeta accede a una inmanencia, al ser real de todas las cosas. Esta teoría como enfatiza Alberto A. Martínez-Márquez surge de una praxis literaria y/o artística y se relaciona con la ciencia, las artes, la música, disciplinas que Caraballo domina. (Martínez Márquez, 2026). De hecho, para Martínez Márquez, el Vacionismo no solo es una filosofía, una teoría literaria o epistemológica, sino “una manera de estar en el mundo”.
Pues bien, Caraballo es poeta, pero fue educado en el Colegio Emil Friedman de Venezuela donde aprendió a tocar varios instrumentos musicales y tomó clases de solfeo. Veo que en su última tentativa vacionista (esa forma de estar en el mundo) ha decidido poner música a más de cien de sus canciones, que a la vez ha traducido a unos 23 idiomas usando la IA. En su búsqueda de todas las resonancias de un poema y porque Caraballo es ingeniero de computación y sabe que la música puede dar énfasis, variar emociones del texto ha cultivado este proyecto. Voy a dar ejemplos de algunos de estos poemas y subrayar cómo con la música el poema adquiere una nueva dimensión.
Ejemplo 1
Y no me olvido de ti
y tú te olvidarás de mí?
Cambiarás mi pasado antes que pase otra vez
por tu corazón?
Cuando...
Ahí está
el hombre distraído por la luz
en sus ojos,
cobijado en sus sueños
y una brisa
traspasa las hendiduras de su voz
antes de tomar el acostumbrado café
y entregar el saludo
le sacuden sus vocales.
Yacen
como puestas al sol en el tendedero del alba
y este a la espera,
mientras seca
con la claridad la mañana de un mes incierto
en su tiempo desprevenido pasan
esquivos, imbuidos en los cuerpos
las refriegas de las noches en su tren
no lo olvidan
y le desarman los pasos.
Es poco, a veces,
es mucho en el arco de su iris
cavila la memoria, le canta
al arrendajo en las ramas de un pasado
distraído va llegando a las colas
para tomar la via.
Su silueta anda con la voz, murmulla
empujada por la marea se va
hacia el silencio,
hacia el túnel,
hacia la mitad de su ser
distraído por la luz
en sus ojos
habitado de pájaros y lluvia
aún en las nubes
aún en su sed de estar.
En este primer poema que se dedica a la ciudad de Caracas hay una imagen acústica muy inquietante que se puede fijar en la mente del lector: el hombre distraído por la luz. Este personaje se describe ampliamente. Si bien esta imagen se puede fijar en nuestra mente al leer el poema de manera silenciosa y/o en voz alta, esta imagen se graba más en nuestra psiquis con la música de salsa, pues las repeticiones y el soneo propio de la estructura de la salsa, subrayan la imagen.
Ejemplo dos
https://drive.google.com/file/d/1yTJ4wMZXzEpZLMfGYU1j_oJTJm5KKxzv/view?usp=drivesdk
En este poema y como era de esperar, Luis Gilberto Caraballo se decide por la música del flamenco. Granada es uno de los escenarios más grandes de esta música ancestral que tiene sus orígenes en la India, llega a los países árabes y se asienta en la ciudad del sur de España. La música recuerda todo este acervo en un poema dedicado a la ciudad andaluza. Ya no solo la letra, las imágenes, las sinestesias sino las variantes musicales se presentan como labor de curaduría en el catálogo de este artista polivalente.
Ejemplo tres
Algún día regresaré como había venido adherido al día nunca acaba con su estatura de horizonte y vuelo de albahaca se llena de lunas y soles. Algún día regresaré como había venido sin cerrarse las horas tan solo resuena en mis huesos ecos como vajillas. He de sostenerlas en cada mesa sobre manteles libres como la tarde se anuncia sin claridades. Algún día regresaré como había venido con la tarde tan solo viene con horas a servir manteles, una taza con el crepúsculo, una flauta en las hogueras del cielo a lo lejos se van a las líneas adónde me pierdo buscando sus formas. Algún día regresaré como había venido. En cada viaje aparecen frente a mis ojos cuando tomo el vino ámbar que tropiezo con las cuerdas del sostén, y ahí el tranvía se devuelve como un cometa aparece tras aquellas verdores y canta con su ronca voz su vagón no tarda en aparecer. Algún día regresaré como había venido Ahí en medio del viaje encuentro el latido de mis huesos, el cofre que se ha consumado y forma parte de la errancia que se hace en los ojos, y existe en cada paso, en cada bocado en cada sigilo. Algún día regresaré como había venidola noche ofrenda en sus terrazas de estrellas. Encuentro algo que es inmanente anterior, un espantapájaros se ha colocado cerca, no vaya a ser que alguien quiera abrir el árbol de los cantos, y estos en vuelo quieran volar con sus picos y alas, y ahí si abre perdidos el olvido quieran volar con sus picos y alas, y ahí si abre perdidos el olvido. Algún día regresaré como había venido. Mi resguardo, mi refugio de siglos el paisaje ulterior, desaparezca toda la huella. Algún día regresaré como había venido.
En este bello poema se pone énfasis al carácter errante, migrante del ser humano contemporáneo. El hombre venezolano mayormente citadino. La nostalgia por el mundo que se deja y el deseo de volver es el leitmotiv del poema. Caraballo ha traducido este poema a varios idiomas y le ha puesto diferentes melodías. Escojo la hermosa versión en Bangladeshi. Las tonalidades musicales de ese idioma buscan expresar esa nostalgia con una caja de resonancias que apelan a la vez a la inmanencia plural del ser.
El dolor por la Errancia de un hombre citadino venezolano se amalgama con el dolor por el destierro de bangladesh en los años 70.
https://drive.google.com/file/d/1r_2pQuGj8UGT_DIBUN24nkWD673nVVIf/view?usp=drivesdk
Ejemplo 4: Tengo un piano esperando
Para Luis Gilberto Caraballo que ve la poesía como música y matemáticas puras, el piano será símbolo polisémico en sus versos. El piano instrumento completo, evoca los más diversos sentimientos y se conecta de manera espiritual con otros elementos evocados. La repetición de los elementos del poema refuerza los temas del mismo y acompaña a quien lo escucha de manera clara y expresiva. Las imágenes acústicas que ya están en el texto sin música se refuerzan como en el caso de la imagen del hombre vestido de luz del primer poema señalado.
https://drive.google.com/file/d/1B7WT3JgCTZbbFyb2fxG_si4hcLa7tF_I/view?usp=drivesdk
Ejemplo 5: Soy el recuento de muchas cosas
El último ejemplo que voy a dar es de un largo poema autobiográfico que se llama “Soy el recuento de muchas cosas”, de su libro Noches, surcos apenas y fragmentos del poema. Este texto se musicaliza con salsa en dos partes. Quizás porque es muy autobiográfico y Caraballo aprecia la música de la salsa que él conoce en profundidad. De hecho, me comentó en conversación por WhatsApp que fueron sus primas que eran mayores que él quienes le enseñaron a bailar este género. Entonces algo que está integrado a su vida como la salsa es la música idónea para un retrato autobiográfico extenso.
https://drive.google.com/file/d/1btvVCFARzxHBNREBE392iU52fqVgxx6b/view?usp=drivesdk
Consideraciones finales
- Se ha visto cómo poner música a un texto poético realza las cualidades de este. Pone énfasis, establece jerarquías, conecta el tema del poema con otros conocimientos, idiomas, culturas. De hecho se habla de esto como un acto de curaduría museográfica. https://canalmuseal.com/la-musicalizacion-poetica-como-herramienta-curatorial/
- Caraballo sabe de música por su formación en el Colegio Emil Friedman, pero usa con acierto la IA para crear su música y al hacer sus traducciones. Esto lo realiza con gran conocimiento de causa porque es ingeniero de computación y porque posee una mirada crítica que le permite alterar los patrones que le da la IA.
- Como explica, Alberto Martínez Márquez aunque Caraballo integra y recrea el concepto del vacío de Badiou que concibe el ser como uno no estático y múltiple a la vez, puede abrazar lo útil de la IA que es más cerrada y se basa en algoritmos y en lo previsible.
- He ofrecido un muestrario de este catálogo musical de Caraballo que para mí subraya ese carácter vacionista de todo lo que hace este ilustre venezolano.
- Ojalá este catálogo se publique parcial o totalmente. Por la belleza de los poemas de Caraballo, por las traducciones y por las formas musicales utilizadas, este proyecto ambicioso y lleno de amor añade mucho a este mundo tan polarizado y fragmentado. Es una voz que nos dice busquemos lo que nos une a través de la palabra, el sonido y los idiomas del mundo. Este catálogo me hace querer estar en el mundo de ese modo Vacionista. Quizás David Letterman y la academia sueca tuvieron razón. Quizás son los artistas como Bob Dylan en Estados Unidos y Luis Gilberto Caraballo en Venezuela las voces más lúcidas de una nación.
Muy a mi pesar en algunos días
siento que el mundo retrocede,
se vuelve un hilo dentro de mí.
Estaré tocando otro cielo acaso?
Soy el recuento de muchas cosas
Parte del silencio
de un ciudadano postmoderno
quien se enciende con la ciudad de luz.
Un pedazo del mantel.
Del entrecejo de la noche encendida
por las torres novedosas de un hombre pujante.
Camino derramado hacia el mar de la noche
con piedras azuladas
del ajedrez del blanco rostro
VI
Estuve tentado por tus canciones, metáforas.
Sentía una sinfonía de números que cavilaban
conmigo, y sólo pude mirar al árbol en su lúdica
noche jugando desde su ramal.
Soy también
un pedazo de un algoritmo matemático
de la flor del centro del bosque,
que respira en la noche.
Un semáforo,
en alguna conversación despiadada,
que se ilumina desde el pasar apacible
entre las tramas.
VII
Me persigue hasta la entrada de la casa,
como si alguien me avisará
que la suerte está adentro y no afuera.
Un pedazo de la noche
del tiempo entendido
por la cerbatana,
envuelta sobre su verde lomo.
Un recuerdo en la calle
donde llueve seco,
y se llora adentro.
Un pedazo de la guitarra
con que abre el torrente iluminado la mañana,
y urde luminosos bosquejos
sobre las hojas altas de los árboles.
VIII
Una mirada en letanía
del niño febril de las esquinas, que desea
un tren,
y algún juguete limpio
que lo acompañe
entre sus manos, en sus ojos.
Dolor de lluvia que cae
a cántaros y abre hoyos
en la marga.
Deja palabras con manchas disueltas
en alguna hoja escrita del mañana.
Olor de arena que reseca al tiempo.
Polvorienta, humedad rebelde,
en sus espaldas vocifera el extravío.
Trasluz de la hendidura
por donde se hace el verso
de las montañas con la liturgia del monje.
IX
Estuve atento, mirando.
Tomando notas hasta saciarme.
Hasta que mi cuerpo estuvo lleno
Soy un trozo,
también de mis maestros,
de sus lecciones y sus hendiduras en sus caras.
Y de las pizarras,
imborrables de las noches,
donde soñaba letras y números.
Una de las hojas del árbol
me hereda,
y no alcanza
a escribirme por completo;
mi imaginación le canta a lo lejos, ebria
y libre va a ensillarse,
en la noche sepulta de distancias.
X
Temía por alguien,
y no sabía quién era,
ahora me sujeto de él.
Soy también,
sombra del tiempo que me espera,
se desdibuja con la silueta del
andar en soledad,
junto al hombre citadino
Soy espejo
de la voz de un poeta
que nació en otro siglo
y de su canto interior.
Espejo entre los pies de la voz.
Artesano del camino
y del andar ciego
sobre sus piedras incandescentes.
Ventana de cuartos
que nunca se habitaron,
a pesar del deseo.
XI
Me suma el mar, el viento
la montaña. Me suma la calle revisitada
con sus faroles nocturnos,
con su invención para la noche.
Parte del revés de una calle visitada,
donde se arenga la conciencia
de una comarca antigua.
Respaldar de la luna que trae el viento
sobre la loma,
y deja su blanca luz.
Anida en la piel del árbol de mi sueño
y del corazón abierto al río.
Parte del césped
de una provincia altísima,
donde quisiera reposar un rato, y donde aún,
no alcanzo a estar.
Canción perdida
en los eslabones de la cueva cercana,
acallada por la voz
del manantial, brota solo
sobre lo auténtico del día.
XII
Soy el recuento de muchas cosas.
Parte del amor horadado
por las noches secretas
con sus embestiduras negras.
Parte del tamborear de los ritos del silencio,
y el andamiaje del ser religioso.
Pecado al alzar los ojos
entre los senos de la madre natura,
y remozo de un aroma incendiario,
con su espesa blancura.
XIII
Se me habían acabado los sueños.
Me había agotado
y sólo había estado
imaginando un final inexistente.
Un pizarrón lleno de notas,
dejadas en las aulas de la vida.
Aderezos, resquicios
del tren silente que pasa y pasa
frente a nosotros,
con sus nubes
y calles.
Nos deja sordos a la espera.
¿Será que en los desiertos
lloverá hoy?, y aún no haya finalizado todo
¿Habrá calas blancas,
en los carruajes del trueque?
Aunque nadie los amé,
por sus aguas y
se vean lagunas ilusorias;
jaulas de leones plateados.
Sueños que erigen caminos
y encierran dagas de marfil,
e intentan
las danzas de los cantos eólicos,
y dejan un baldío infinito.
XIV
Tu rostro me antecede
Mi alma preexiste
y yo en el medio
del viaje.
Soy el recuento de muchas cosas
Una cárcel velada en la memoria,
y un rostro
de acantonados misterios
en las arenas áureas,
mansas, elevan
al animal enjaulado
que ve su reflejo en el anhelo.
Esas visiones provocan.
¿Serán el néctar del agua?
Hadas y castillos en un mar lunar
sales levitan,
magias
que elevan caravanas,
acuestan
al sueño y al lamento
hacen sentir tu desierto.
Intransitable, evocativo
y desde mi ventana,
con el estanque de agua al lado,
hacen
sentirme sin ella,
en la aridez
de sus danzas.
A la espera
de la lluvia,
que las nubes
hablen
de ti
y derramen besos
sobre
tu desierto
y el agua huya
entre cálidas arenas
entre sueños de lluvias
y florezcan en las piedras
erosiva, levanten sus aromas
y ahora sé,
que mi mar y tu desierto son míos.
Pero sólo espero la lluvia.
Las gotas de él,
y extraño las arenas cuando navego.
El oleaje, cuando
me elevo en la tormenta.
Y el horizonte
se me hace móvil
con recuerdos
en tus ojos.
Ven partir
a las gaviotas,
las cuales oyen
la lluvia
y huyen a morar
en su tierra
tu desierto.
Ahora sé, que
las estrellas
son ajenas tras las nubes
y sólo alzan
proa,
para verte morir
en el recuerdo.
De no saber,
de la tuna,
de mis sueños,
y de las caravanas levantadas del desierto.
Cuanto te añoro,
aridez en la tempestad.
En ese sendero
del cual me hice
y nazco
en cada minuto.
Y me trago
el mar, me lo bebo
hasta desahogarme.
Bibliografía:
Caraballo, Luis.
https://drive.google.com/drive/folders/126HHU2A7t7DFUmNDRdxvNEE2dBNzJaWQ?usp=sharing_eil&ts=6a19ba69
Noches, surcos apenas y fragmentos del poema. Maracaibo, Venezuela: La Sultana del Lago, 2022.
Guemárez Cruz, Diana.
Manifiestos y documentos (del y sobre) vacionismo literario de Luis Gilberto Caraballo: Lima, Peru: Grupo Ígneo, 2025.
Martínez Márquez, Alberto.
El Vacionismo de Luis Gilberto Caraballo. Para el 6to Coloquio de Filosofía y Poesía a Celebrarse de julio-agosto 2026. Cartagena de Indias, Colombia.
https://drive.google.com/file/d/1Nyo58DcQ2BbWgdy5o5tSSB8-anI7lhl6/view?usp=drive_link
Diana Guemárez Cruz, escritora, asesora editorial, profesora de lengua y literaturas españolas y latinoamericana nacida en Puerto Rico. Jubilada por Montclair State University, NJ, donde dictó cátedras en literatura española, latinoamericana y en literatura de los latinos en Estados Unidos por 26 años. Obtuvo su BA en Literatura Comparada en la Universidad de Puerto Rico y su Máster y PHD en Harvard University en lenguas y literaturas románicas.
Ha publicado Divertimento, Chile, RIL, 2004. Pausa sobre la mesa, Puerto Rico, Casa de los poetas, 2015. Eva y otros mitos, Madrid: Editorial Adarve, 2022. Poemas en San Miguel de Allende, editorial Shanti Nilaya de México, 2023. Ha publicado artículos y reseñas sobre autores tan variados como Juan Ramón Jiménez, Rosa Chacel, Julia de Burgos y Luis Gilberto Caraballo en revistas especializadas en América, Europa y Asia.
