La poesía como grito
Y no puedo prescindir de tus memorias tus tejidos adheridos a la belleza tocando un vals con la tarde escribiendo poesía y el silencio diluido en el quejido de sus ecos son lunas son relatos son sueños cuando en los pasos no sabemos hasta donde llega el grito nos vamos y vamos y vamos sujetados por nosotros sobre nosotros en un andar desprovisto ahí las memorias intactas como si nadie deseara subirse a bogar ahí en los pasos andamos oyendo nuestra canción olorosa a pomarrosa desnuda y febril quieta y nuestra. LGC
Parte IV
Amor de nubes
correteas con ojos
de malabares
juegas a detener las formas
que llevas en la sangre
azul aquieta la tarde
y tu cuerpo arde en silencio
como la brasa del sorbo
de un brandy
cuando desciende
en los oídos de la noche retumba
Amor de nubes
altar de acordes
y cometas de azules
en la memoria de velas y olas
navegan en la palma de la mano
tus letras inmensurables
raptas el aliento
caminas el borde lunar
Amor de nubes
tragas el reflejo del río
llevas el sigilo de tus pasos
cercados los ojos
de nubes orbitan
con sus dedales
de noche
nadie los oye
coser zurcir lo imborrable
de sus música
El silencio que anochece
con el aroma
de la piel encendida
por los cirios de la vigilia
Amor de nubes
y noches anchas
con tu coche de llovizna
con tu nombre inconcluso
con tu tiempo interminable
con tu canción en lo imborrable de lunas
Amor de nubes
grito sideral ciego del andar
ebrio por tus olas
de cirios escogidos
por tu piel y alas de halcón
Amor de nubes grito sideral.
De “Amor de nubes”, libro inédito
Grito y celebración de año nuevo
Aquel instante muere y rompe fuente las horas se abren en 12 rosas cada mes cada cielo en ellas cuanta belleza en el aroma del año nuevo en cada uva cada campanada en la hondura un cielo hay estrellas y sueños el tren viene y vuelve en infinitos caminos a seguir en cada pisada hay un sentido en cada mirada se desnuda el hombre mirando la ausencia y el olvido el tiempo que se ha ido y el espejo se abre como un río en un abanico de posibles hay un alzarse del silencio hacia el aroma de un río viene y brota en la piel en la respiración quedan puertos y mares quedan viajes quedan memorias e infinitos instantes para aquella hora nos separa nos une nos integra en el misterio donde nos admitimos discontinuos algo muere sale del riel algun vagón nace otro riel viene un nuevo tren se hace de nosotros y el tiempo fecundo se aroma en cada aroma la belleza parece una oración una constelacion de ventanas nos miran hasta alcanzarnos danzando el baile del corazón tiene su río tiene el sentido del tiempo la noción de lo discontinuo la ausencia sus pausas siguen bogando en nuestro andar la sed de la vida inagotable beso nos toca y no todo será un sueño asi seguiremos en nuestro paso fecundo.
Luis Gilberto Caraballo, poeta y artista plástico con más de cuatro décadas de trayectoria. Entre sus poemarios publicados están Encuentros con el Sur (Venezuela, 2007), El árbol de las casas vacías (España, 2008), Los caminos del tiempo (España, 2009), Poemas de números y series infinitas (Portugal, 2012), Arpa Invisible (Letras Salvajes, Puerto Rico, 2020); Es tiempo de volver destellos de un regreso (Del Sur a Sur Editores, España, 2021) y La Gruta del Ávila (Letras Salvajes, 2021). Su libro Celajes de noche salió en febrero de 2022. Y sus libros Ráfagas y Poemas, retazos y mares de un poema salieron en Venezuela a finales de ese año. En el 2025 publicó Iluminaciones de un lienzo para la editorial De Sur a Sur de España. Luis Gilberto tiene alrededor de 35 libros más no publicados. Incluidos de poesía en prosa, poesía de verso libre y libros de aforismos.
