Nancy Montemurro: «Poemas sobre la infancia»

LECHE DE YEGUA

A poco de nacer la tos convulsa
casi me mata.
Era la primera hija
y mis padres desesperados
no sabían qué hacer.
Otra vez el destino
acercaba la muerte a los pequeños
como una desgracia de familia.
El Dr. Gutiérrez no dio 
mucha esperanza,
pero un paisano de cerca de las vías
viendo a mi padre triste y preocupado
le dijo que debía darme 
leche de yegua,
de esa yegua que había parido hacía poco
en los corrales cercanos,
que podía ir cuando quisiera
que le daría un poco cada vez.
Y ahí fue mi madre día tras día
con su jarro enlozado.
Una mujer criada en el campo 
frente a una yegua
que podía salvarle a su hija,
un giro del tiempo
en la sincronía de la vida
para romper hechizos y destinos.
Lo cierto es que me salvaron
mi madre y esa yegua
y aquí, agradecida
lo estoy contando.

CORONITA DE REINA

Teníamos en el fondo de la casa
un jazmín chino de primavera,
sus ramas colgaban
arqueadas, repletas
de florcitas amarillas.
Con dos varas se podía
enlazar una corona.
En la frescura de las tardes,
tantas veces
mamá me coronó,
sin que tuviera importancia
en esa ceremonia
ser la princesa o la reina,
ya que el maravilloso gesto
de su mano en mi cabeza
era suficiente
para sentirme
por ella, bien amada.

LÁPICES 

En una tarde de lluvia,
nuestra infancia.
Mi hermanita y yo
con un papel y un lápiz,
sentadas a la mesa de la cocina,
dibujábamos algo    
que no recuerdo ahora.
Una casita, la misma lluvia,
o tal vez un arco iris
porque el cielo comenzaba a clarear.
Entonces entró mamá
con un paquete envuelto 
en tela de algodón
atado con hilo sisal,
sacó los lápices de colores
de cuando ella iba a tercer grado
en la escuelita José Pedroni,  
de Sandford.
No venían de la abundancia
sino de la guarda de las cosas preciadas,
porque hay poco y no hay para todos.
Eran un tesoro
que pasó de sus manos
a las nuestras para continuar el color 
de una niñez que se cortó temprano.
Sentimos el olor de la madera
añejada en el recuerdo,
el olor de su aula y su banco.
Ella que no pudo terminar la primaria
guardaba en esos doce lápices desparejos
la fuerza de su trazo por la vida.
Nos dio ese regalo como legado divino
y jamás volvimos a tener
lápices 
con la punta en el amor, afilada.
--

Del libro "Jardines en el cielo".(Montemurro, Nancy. Jardines en el cielo. Buenos Aires, Ediciones del Dock, 2024)

Nancy Montemurro, poeta, escritora, especializada en literatura infanto-juvenil, traductora, gestora cultural, docente, nació en la Provincia de Buenos Aires Argentina en 1961. Participa de festivales nacionales e internacionales. Participó del proyecto editorial y de gestión cultural de la Cooperativa Editorial NUSUD en los años ´90. Publicó en poesía: A doncella (Nusud, 1988); Craquelage (Nusud, 1994); Arcanos Mayores (Edición artesanal para bibliófilos, 1999 y Ediciones Del Citrino, 2011); Rumbos del viento (Ediciones del Dock, 2016); Jardines en el cielo (Ediciones del Dock, 2023). Tiene inédito el libro La ronda de la muerte.
Ig @nancymontemur

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