Pablo Camogli: «Orígenes y sendas de la patria argentina»

Diálogo con el reconocido historiador oriundo de Oberá. “Hay un origen endógeno de la revolución expresado en el accionar de los pueblos originarios de la región guaranítica y del mundo andino; las élites dirigentes criollas serán las últimas en sumarse a tal proceso independentista, para organizar un gobierno propio. No son las ideas modernas las que traen la revolución; ella ya anidaba en los sectores populares americanos desde hacía muchísimo tiempo”.

Devenir111:
  Cuando decimos Patria parece funcionar cierta sinonimia o al menos ligadura entre “Patria”, “Estado”, “Nación”… y tal vez “Pueblo”. ¿Cómo lo pensás? ¿Siempre fue así, o qué historia tiene?
Pablo:
  Sí, bueno, cuando hablamos de Patria, Estado, Nación, incluso Pueblo, en el presente hay cierta relación entre tales términos y muchas veces se confunden o se utilizan como sinónimos prácticamente, por más que en términos históricos han ido cambiando su significado a lo largo del tiempo, para expresar distintas formas de agrupar a los colectivos sociales o para representar a un colectivo social determinado.
  Creo que en ese sentido, todo el proceso revolucionario e independentista es un poco el que acomoda a cada uno, por lo menos en cuanto a la aplicación que van a tener en nuestra región. Y empiezan a tener ese sentido casi sinónimo para referirse al actor protagónico de todo el proceso revolucionario, que es el pueblo rioplatense o el pueblo de las Provincias Unidas del Río de la Plata. Que se termina de configurar en la segunda mitad del siglo XIX, a partir de un proceso histórico en el que se van reconfigurando las relaciones políticas, económicas, sociales, culturales de nuestra sociedad; y que después, a lo largo del siglo XX, más allá de las diferencias lingüísticas, va a ir confluyendo hacia un sentido reflejado en el término argentino, el pueblo argentino, la patria argentina, la nación argentina, el estado argentino.

Devenir111:
  Va una propuesta. Suponte que tuvieras que situar un manojo de (5 aprox) instancias históricas fundantes, constructoras de nuestra patria. ¿Cuáles serían? ¿Podés contarnos algo –una síntesis, una anécdota, un concepto que se desprenda…- de cada una de ellas?
Pablo:
  El 25 de mayo de 1810, porque es la fecha en la que se establece el inicio del proceso revolucionario en el ámbito rioplatense. Por más que ese proceso –como en general los procesos históricos, que se desarrollan en la larga duración y no en la corta duración de los acontecimientos- venía gestándose desde mucho tiempo antes. Y aunque la acción del Cabildo Abierto del 25 de mayo ocurre en Buenos Aires y estamos hablando de un espacio geográfico mucho más amplio, como era el Virreinato del Río de la Plata. Pero sin lugar a dudas el 25 de mayo de 1810 es una fecha fundante porque implica la conformación del primer gobierno patrio que perdura en el tiempo. Recordando que en 1809 se formaron dos juntas de gobierno previas en el Alto Perú y en Bolivia, pero que fueron derrotadas en Chuquisaca y en La Paz. La de Buenos Aires, como digo en alguno de mis libros, tuvo el privilegio del triunfo. Además de ocurrir en la capital del Virreinato, que por ese entonces era Buenos Aires, ciudad que después va a ir acrecentando su importancia hasta transformarse hoy en la centralidad de la vida económica, política e historiográfica del país. Por ello el 25 de mayo se constituyó en una fecha tan emblemática, marcando el inicio del surgimiento de la patria, el surgimiento de la nación argentina.
  El Pacto Federal de 1831, fundamental porque marca una idea, una concepción, pone en un papel un principio político, que es el orden federal de las provincias y de la nación que se quiere construir a partir de esta premisa de las autonomías provinciales. Algo que marca la historia política de la Argentina en ese siglo XIX, siendo el gran foco de conflicto entre las provincias y la élite porteña. Élite que desde el comienzo del proceso revolucionario quiere imponer un régimen unitario, chocando con la voluntad de los pueblos de las provincias que impulsan un régimen federal. Ese régimen federal va a tener un acuerdo político en este Pacto Federal de 1831, que en un principio lo firman Santa Fe, Entre Ríos, Buenos Aires y Corrientes, para luego ampliarse con la incorporación de otras provincias. Y terminará siendo uno de los famosos “Pactos preexistentes” de los que habla el Preámbulo de la Constitución, yo diría que el pacto preexistente fundamental, fundante del orden federal en la Argentina, cuya Constitución establece en su artículo primero que la nación argentina adopta para sí la forma de gobierno “republicana, representativa y federal”. Esto más allá de que podamos discutir largo y tendido hasta qué grado somos un país federal o no en su funcionamiento cotidiano.
  El 17 de octubre de 1945, pues con todos los matices y cuestiones que se puedan debatir en torno a lo que ha hecho el peronismo en estos 80 años de trayectoria, es una fecha también clave, fundante, porque instaura una idea política, una ideología política, una manera que los argentinos encontraron para darle soluciones argentinas a los problemas argentinos, como decía Forja en su momento. Desde mi óptica, el 17 de octubre marca el surgimiento de un proceso político, de un actor político que es el peronismo, la irrupción del pueblo trabajador en la escena política, la representación política del ser nacional, con una fuerza y una potencia tan poderosa que se mantiene vigente hoy en día.
  El 24 de marzo de 1976, porque la dictadura vino a imponer un cambio en la matriz histórica de la Argentina, en la matriz productiva, distributiva, sociocultural de la Argentina, y en cierta medida lo ha logrado. Marca el desembarco del neoliberalismo con todas sus consecuencias nocivas para la sociedad y el desarrollo del país, la deuda externa, la pobreza, la desocupación, la desneutralización, la destrucción de valores culturales nacionales y la adopción de valores foráneos como si fueran superiores a los autóctonos. Este neoliberalismo que desde el 76 a la fecha ha tenido distintos ciclos de auge y de retroceso, pero que lamentablemente ha marcado estos 50 años de historia y condicionado el desarrollo del país, al colocar a la Argentina en una posición de dependencia financiera muy extrema.
  El 2 de abril de 1982, por la ocupación, la recuperación de las Malvinas. Fecha que nosotros podríamos discutir en torno a por qué se hizo, para qué se hizo, quién lo hizo, etcétera, además del resultado de la guerra. Pero dejando un poco de lado ese aspecto, lo que hace el 2 de abril es poner de manifiesto la causa Malvinas, que es quizás hoy por hoy la única que une al pueblo argentino, que nos mantiene unidos en torno a ese objetivo, la recuperación de las Malvinas y de todo el Atlántico Sur. Volviendo su causa un elemento de cohesión social muy importante, donde confluyen todas o buena parte de las tendencias políticas argentinas, de la diversidad social y política de la Argentina.

Devenir111:
  ¿Dos episodios históricos que no solamos tener en cuenta o no valoremos cual corresponde?
Pablo:
  La pregunta me lleva a mis temas de especialización, al siglo XIX y el proceso revolucionario independentista, para remarcar dos instancias que no siempre se suelen tener en cuenta, que ocurren en el siglo XVIII constituyendo los antecedentes revolucionarios.
  Las guerras guaraníticas de 1750. Desde el tratado de Permuta entre España y Portugal, España cede los siete pueblos orientales de las misiones jesuíticas guaraníes, y Portugal cede colonia del Sacramento. Cuando llega esta noticia a la región guaranítica, los guaraníes rechazan lo dispuesto por el rey de España, se preparan para la guerra y enfrentan a los ejércitos aliados de España y Portugal, en una acción absolutamente independentista, rupturista. En el marco de un pacto con el rey que consideraron se había roto, los guaraníes, por utilizar terminología propia de la edad moderna, entendieron que el ejercicio de la soberanía retornaba a ellos, actuando con un grado de independencia y autonomía por supuesto rechazado por las coronas, pero absolutamente novedoso para la época y que va a ser el núcleo central del proceso revolucionario a comienzos del siglo XIX. Aun derrotados por España y Portugal, los guaraníes van a marcar un antecedente muy fuerte de un colectivo social muy numeroso, como eran ellos en la época, con una posición independentista. De modo que aquellas posturas ideológicas que aparecerán en la modernidad a inicios del siglo XIX, acerca de la retroversión de la soberanía, de la soberanía de los pueblos, ya animaban las revueltas guaraníticas como política práctica en la década de 1750.
  Las revueltas andinas, rebeliones que culminan en la revolución andina liderada por Tupac Amaru, en donde aparece un programa de gobierno que habla de la independencia, de la libertad y de la igualdad en 1780. Cuando aún no se había producido la revolución francesa, y estamos a 30 años del 25 de mayo de 1810.
  O sea, los pueblos originarios guaraníes y andinos, que son las mayorías populares en cuanto a población, a demografía se refiere en América del Sur, ya están protagonizando un antecedente revolucionario e independentista 50 años antes de que supuestamente la modernidad desembarque en América y conduzca a las élites porteñas ilustradas hacia la lucha de la revolución y la independencia.
  Por eso planteo que hay un origen endógeno de la revolución expresado en este accionar de los pueblos originarios del mundo andino y de la región guaranítica; y que después de la caída de la monarquía española a manos de Francia cuando el mundo colonial se derrumbe, van a ser los criollos y las élites dirigentes criollas las últimas en sumarse al proceso revolucionario, para organizar un gobierno propio.
  Entonces, no son las ideas modernas las que traen la revolución, sino que la revolución anidaba ya en los sectores populares americanos desde hacía muchísimo tiempo.
  De allí que también remarque el Congreso de Oriente del 29 de junio de 1815, en el cual José Gervasio Artigas, referente de la Liga de los Pueblos Libres, reúne a las provincias del litoral, Santa Fe, Entre Ríos, Corrientes, Misiones, Córdoba y la Banda Oriental. Donde sus integrantes se sintieron independientes, independientes de España, de Portugal que presionaba sobre las fronteras de Misiones y de la Banda Oriental, e independientes del proyecto centralista de Buenos Aires de generar un Estado unitario en contra de lo que las provincias querían, que era la organización de un régimen federal. Congreso de Oriente que ocurre un año antes del famoso Congreso de Tucumán del 9 de julio de 1816, que sí declara formalmente la independencia argentina, aunque como sin considerar que buena parte del actual territorio de la Argentina ya la había declarado –por ello en Tucumán no hubo diputados misioneros, correntinos, entrerrianos, ni santafesinos; sí cordobeses, única provincia que estuvo en ambos congresos-.

Devenir111:
  Quizás de algún modo esté volviendo a la primera pregunta, pero… En un sentido estricto –para decirlo así- ¿Desde cuándo Argentina es Argentina?
Pablo:
  Bueno, hay un debate historiográfico muy largo e irresuelto sobre desde cuándo Argentina es Argentina. Una realidad que se despliega en el tiempo, desde que al Río de la Plata lo llaman así y plata en latín es argentum. Pero podríamos decir que Argentina como tal empieza a configurarse fundamentalmente en el siglo XIX. Por un lado porque Buenos Aires logra generalizar el uso de argentino –algo también debatido en alguno de los congresos que se van a dar en la década de 1810, el uso del término argentino para referirse a todos los habitantes de las Provincias Unidas del Río de la Plata-. Por otro, al ir definiéndose las características institucionales y los límites territoriales de este espacio que va a ser denominado República Argentina. Un proceso político complejo, dificultoso. Que va a tener su culminación en términos institucionales con la sanción de la Constitución de 1853, y en términos territoriales por la entre comillas Conquista del Desierto durante el gobierno de Julio Argentino Roca, con la ocupación definitiva de la Patagonia y de Chaco al Estado Nacional. Entonces diría que no hay una fecha exacta para establecer cuándo surge la Argentina, y que todavía en este siglo XXI estamos reconfigurando algunas de nuestras principales características…

Devenir111:
  Quisiera nos cuentes cuáles razones históricas sostienen, fundamentan, la convicción que afirma: “Las Malvinas son argentinas”.
Pablo:
  Es importante esta pregunta, porque tenemos el deber de conocer cuáles son los criterios por los cuales a la Argentina le corresponde el ejercicio pleno de la soberanía tanto de las Islas Malvinas como del Atlántico Sur, y no pensar que es un capricho argentino o que es un debate con Inglaterra. Acá no hay ningún debate. El derecho internacional le otorga a la Argentina la soberanía sobre las Malvinas. Ocupadas por una potencia como Gran Bretaña, que con su poder militar y el de sus aliados, violenta el derecho internacional sin sufrir las consecuencias que le ocurrirían a cualquier otro país. Yo diría que hay cuatro razones históricas fundamentales para afirmar que las Malvinas son argentinas.
  Históricamente, el principio jurídico de “uti possidetis iure”, que implica poseer algo que poseías, utilizado por todas las colonias al momento de la descolonización para heredar los territorios que pertenecían a la metrópoli. Así, cuando Argentina se independiza de España, pasa a heredar todas las posiciones que le pertenecieran a ella, entre otras las Islas Malvinas, cuya ocupación y pertenencia a España nunca había sido cuestionada por Inglaterra, Francia ni Portugal, que eran las potencias navales que competían con España en aquel momento.
  Geográficamente, la pertenencia a la misma placa tectónica y al mismo encuadre geográfico con la Antártida y el sur argentino. Es innegable que por proximidad, las Malvinas pertenecen a la Argentina.
  Hay muchos elementos jurídicos que reconocen el derecho argentino, el uti possidetis iure es uno, la ocupación efectiva es otro. Desde 1820 la Argentina hizo, el Estado de la Provincia de Buenos Aires en ese momento, hizo distintos actos de ocupación efectiva del territorio, como el envío de una primera escuadra militar, luego la designación del comandante militar Pablo Areguatí que era un guaraní de las misiones, después la designación de un gobernador formal como fue Luis Vernet -quien junto a su esposa María tuvieron una hija en las Islas Malvinas-, donde se izó la bandera argentina y se celebró el 25 de mayo… O sea toda una serie de actos de posesión del territorio que jurídicamente son reconocidos como actos formales de soberanía y que Inglaterra decidió desconocer al invadir las Islas en 1833.
  También están los elementos diplomáticos, que son muy importantes porque responden a lo que es el mundo actual, que surgen a partir de la Segunda Guerra Mundial, con la generación de las Naciones Unidas como un órgano para la resolución de estos conflictos. La resolución 2065 reconoce que las Malvinas le pertenecen a la Argentina, que fueron ocupadas como posesión colonial por Gran Bretaña, y que el conflicto debe resolverse en el ámbito adecuado que es el Comité de Descolonización, guía para seguir un camino de negociación diplomática que conduzca a resolver el conflicto, con la devolución de nuestro territorio.

Devenir111:
  Naciste en agosto de 1976, temporalmente cerquita de aquel golpe/dictadura/proceso cívico militar cuyas implicancias aún transitamos…
Pablo:
  Mis padres vivían en Buenos Aires y tuvieron que irse a Misiones. Tengo un tío que fue preso político bastante tiempo, había temor sobre que pudieran ir a buscar a mi madre por ser militante peronista, y bueno, por eso yo nací en Misiones. Consecuencias del golpe cívico-militar que en efecto todavía estamos transitando. Pues a partir del 24 de marzo del 76 se instaura el neoliberalismo en la Argentina, como ideología y proyecto de país que viene a cuestionar el proyecto de organización popular y nacional que había gestado el peronismo entre el 45 y el 55, y que había permitido resistir durante 18 años a las dictaduras, del 55 al 73, manteniendo una base de logros y de derechos. Fundamentalmente la participación de los trabajadores en la distribución de la riqueza. Cuando se produjo el golpe de Estado los trabajadores se quedaban con casi el 50% de la riqueza nacional; cuando termina la dictadura, los trabajadores se quedan con menos del 25% de la riqueza nacional, implicando una pérdida del 50%. Eso es lo que viene a quebrar la dictadura, con el barbarismo de la represión ilegal en Argentina. Un cambio de matriz, de matriz industrial y redistributiva, para volver a reprimarizar nuestra economía. Del 76 para acá, la Argentina ha vivido en ese debate, en esa discusión permanente entre un modelo nacional y popular, que gobernó muy poco tiempo, lo hizo algún tiempo con Alfonsín, y lo hizo en la época de Néstor y de Cristina, en tensión con el modelo neoliberal que ha sido predominante en todos estos 40 años. Y que ha llevado a la Argentina al estallido social del 2001, a esta deuda desquiciante que tenemos hoy con el FMI, y a este actual gobierno payasesco que estamos padeciendo todos los argentinos, lamentablemente nacido de la voluntad popular en las elecciones.

Devenir111:
  Si hablamos de pasiones argentas… Al pispear tu Ig sospecho que tenés cierto vínculo peculiar con el fútbol…
Pablo:
  Así es, tengo un vínculo muy cercano con el fútbol. Mi primera carrera fue el periodismo deportivo, estudié en Deportea. Aunque siempre me apasionó la historia y por una serie de cuestiones personales tuve la posibilidad de dedicarme más a ella, trabajé de periodista deportivo en distintos momentos de mi vida; ahora estoy otra vez comentando el fútbol de la Liga Posadeña, del Torneo Federal de Fútbol, además de trabajar en la reconstrucción histórica de las estadísticas de fútbol, sobre todo el fútbol misionero. Por influencia de mi padre desde chico soy hincha de Independiente, que salió campeón del mundo en el año 84 cuando yo tenía 6 años. Y después en el 86, cuando yo tenía 10 años, apareció la figura de Diego Maradona, que nos hizo campeones del mundo. Evidentemente esas imágenes, esas alegrías de tan chico, me marcaron para el resto de mi vida. Al paso del tiempo he tenido una relación con altibajos con el fútbol en general, por la conciencia que uno toma del negocio, de las mafias, de un montón de cuestiones que ensucian al fútbol… Pero bueno, como decía el Diego, la pelota no se mancha, y uno como argentino siente un vínculo muy particular por el fútbol.
  Además creo que en términos sociológicos el fútbol es el elemento cultural que une e identifica a los argentinos. Por varias cuestiones, por nuestro apasionamiento, nuestra locura, nuestras contradicciones, por el amor que sentimos por las cosas y que en el fútbol podemos expresar sin ningún tipo de tapujos. Es el aspecto de nuestra vida cotidiana, de nuestra cultura, que más alegría le ha brindado al pueblo argentino. Siempre les digo a los detractores del fútbol que cuando encuentren algo, de la economía, de la política, de cualquier cosa que se les ocurra, que logre darle la felicidad que el Mundial de Qatar le dio a los argentinos, ahí discutan el fútbol, pero mientras tanto dejen que el fútbol, por lo menos cada tanto, nos de esas grajeas de felicidad colectiva, de delirio popular, que nos hizo ser alegres, ser festivos. Así que no nos enojemos con esta práctica deportiva, y disfrutémosla más.

Devenir111:
  Además de escritor, sos historiador y periodista: dos actividades/perspectivas distintas… que quizás “mariden”, no sin tensiones…
Pablo:
  Sí, sin lugar a dudas. Son dos profesiones que amo, que me encantan, que me parece que aportan mucho desde su lugar. Abordan desde perspectivas diferentes, tienen métodos de trabajo parecidos pero distintos, algo que conviene tener claro a la hora de hacer cada una de estas actividades. Suelo decir que el historiador es el periodista del pasado y el periodista es el historiador del presente, por sus objetos de estudio.
  Creo que sobre todo el periodismo está muy desprestigiado, porque se ha convertido en una herramienta de acción política en la Argentina, dejando de lado lo que sería la ética de la profesión, para privilegiar el negocio o el mercado de los intereses políticos. Aun desde el marco ideológico que puedan tener, que muchas veces no explicitan mientras hablan de una objetividad o neutralidad que evidentemente no tienen, podrían hacer periodismo desde ese marco ideológico sin necesidad de violentar todas las normas éticas de la profesión. Pero lamentablemente buena parte del staff de periodistas más reconocidos y que la sociedad más consume, se dedican a contaminar en lugar de informar, y en vez de periodismo, hacen un terrorismo mediático en gran medida responsable de todo lo que le está pasando a la Argentina en esta última década. Es también uno de los motivos por los que me alejé un poco de la práctica del ejercicio pleno del periodismo.

Devenir111:
  Va una pregunta que no sé bien cómo formular… Tanteo entonces: ° ¿Cómo ubicás la relación entre “historia” y “verdad”? ° Supongo que “contar” la historia no es un acto reducible a la acumulación erudita de conocimiento; que quien lo hace advierte que hacerlo conlleva cierta “posición” e incide de algún modo en el presente y a futuro… ° ¿Cómo pensás el efecto de “las redes” –y cómo su uso- en la construcción actual del relato histórico?
Pablo:
  Es todo un tema la relación entre historia y verdad. La historia ocurrió; sabemos que el 25 de mayo de 1810 hubo un cabildo abierto en Buenos Aires. Ahora, después está la interpretación de ese hecho, sobre esa verdad, mediada por el historiador. Yo no creo en la objetividad con la que muchas veces se pretenden presentar algunos historiadores. Siempre hago explícito mi marco teórico. En cualquier caso la objetividad está dada justamente en hacer explícito ese marco ideológico y en ser serio, responsable a la hora de la búsqueda de la información y de la transcripción de esa información. Si hay un documento que dice algo que no encaja, digamos, en lo que a mí me gustaría que dijera la historia, yo tengo la responsabilidad de no ocultar ese documento, de publicarlo e interpretarlo, de ver cómo ayuda a entender el pasado. El pasado es inabarcable, y en definitiva los relatos históricos son las interpretaciones que los historiadores hacen sobre la verdad de lo que ocurrió, porque es imposible contarlo todo con un grado de veracidad absoluta. Hay datos incontrastables, incuestionables, y después están las interpretaciones. Tenerlo claro y hacerlo explícito desde el comienzo de un trabajo histórico me parece que es la manera más leal que tenemos los historiadores de dialogar con nuestros lectores a la hora de contar una historia. 
  En cuanto a las redes, más que herramientas de comunicación, están construidas para mantener cautivos a los consumidores; hay una especie de reconfiguración permanente en el algoritmo de que aquello que nosotros pensamos sea la realidad por más que no sea cierto; utilizando mecanismos que no tienen que ver con la construcción de conocimiento sino con despertar otro tipo de pasiones, sensaciones y necesidades donde la historia puede perder su foco y su sentido, que para mí es aportar al conocimiento y a la capacidad de análisis crítico de la sociedad ante el mundo que nos rodea.

Devenir111:
  Va la última, cual juego histórico invertido: ¿Dos episodios socio-políticos recientes, que conjetures potencialmente relevantes para la Argentina venidera?
Pablo:
  Uno es la deuda con el FMI, tomada por Mauricio Macri, una deuda criminal, innecesaria, sin ningún fundamento, la deuda más grande de la historia de la humanidad, un absurdo por donde se lo mire, cuyos responsables debieran terminar en la cárcel. Que se hizo violando todos los estatutos y reglamentos tanto del FMI como de la legislación argentina. Que amarra al país a un modelo de dependencia, que va a supeditar décadas de nuestro futuro cargando con su peso hijos, nietos y bisnietos, condicionando a nuestros gobiernos venideros a la hora de plantear políticas económicas autónomas, soberanas e independientes de lo que dicte este autoritarismo financiero internacional que hoy domina el mundo.
  Otro episodio sociopolítico que me parece preocupante para el futuro es este alineamiento tonto que ha hecho la Argentina con Estados Unidos e Israel, a contramano de una línea histórica de diplomacia que era orgullo del país, que nos identificaba a nivel mundial, de neutralidad, de tercera posición, de no alinearse nunca con ninguno de los bloques en pugna.
  Gran Bretaña y Estados Unidos ocupan militarmente las Malvinas, la OTAN en su conjunto enfrentó a Argentina en la guerra de 1982, la base militar inglesa en Puerto Argentino es una base militar de la OTAN, y llegado el caso, así como Trump hoy quiere Groenlandia, pueden utilizarla para ocupar la Antártida o la Patagonia, lo que tengan ganas de ocupar, porque así funcionan los imperios. Entonces aliarse con un Estado históricamente enemigo de la Argentina y con otro Estado genocida, y seguir detrás de ellos en cuanto debate internacional aparezca sin siquiera tener la capacidad de analizar las condiciones actuales del mundo, sin siquiera cuestionar las conveniencias de nuestro país, me parece una zoncera absoluta, que además puede traer terribles consecuencias.


Pablo Camogli, periodista, historiador, escritor, docente nacido en Oberá, Misiones, Argentina, 1976. Profesor y licenciado en Historia por la Universidad Nacional de Cuyo y Magister en Cultura Guaraní-Jesuítica por la Universidad Nacional de Misiones. Colaboró con la revista Todo es Historia y fue contenidista de Canal Encuentro. Formó parte del equipo de investigación de Línea de tiempo en la ocupación del espacio misionero (Consejo Federal de Inversiones, 2011). Es autor de Batallas por la libertad (Aguilar 2005), Batallas de Malvinas (Aguilar 2007), Batallas entre hermanos (Aguilar 2009), Nueva historia del cruce de los Andes (Aguilar 2011), Asamblea del Año XIII (Aguilar 2013), Contame una historia (Aguilar 2014), Andresito. Historia de un pueblo en armas (Aguilar 2015), Pueblo y guerra (Planeta 2017), Necio (Liburu Urbina 2022), 150 años HCD: la casa del pueblo de Posadas (Editorial de las Misiones 2022), La vida en democracia, crónica de un militante II (2023, s/d) y Dos décadas del Consejo de la Magistratura en Misiones (Editorial de las Misiones 2023). Es autor y/o coautor de más de una decena de manuales escolares, tanto para editorial Kapelusz como para la alianza Misiones tiene Historia y Parque del Conocimiento de Misiones. Trabaja en la elaboración de contenidos educativos para la provincia de Misiones.  Actualmente es el director del sitio web especializado Misiones Tiene Historia.

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