SIEMPRE EL MIEDO
Creía el loco que era un mapa
el espejo roto del horizonte abandonado
el timón hecho astillas de
su voluntad
el viento de la coherencia
se hizo niebla
la realidad un peso grave
y el miedo
el rumbo del estanque
del intrincado estanque
anclado
por un oleaje de sueños
que temen poner los pies
en distintos claros de la tierra
naufragó sin mojarse
en un sibarita pozo de sombras
no reconoció ni su propia sonrisa
guiándole
lo mismo que un faro
en la tempestad
de su
subconsciente.
SALUD MENTAL
para él, donde quiera que esté ahora
Estaba llorando
un hombre fuerte interno como yo
en Benito Menni
en el pabellón H de urgencias
me senté junto a él y creí
como casi todos
que el motivo de su ansiedad
y de su pena
era no poder salir a la ciudad
para desenterrar
su hacha de guerra
pero no tenía donde ir
y le daban
a la mañana siguiente
el alta
por la fuerza
ni están todos los que son
ni son todos los que están
ese hombre bien sabía
lo que hay
ahí fuera.
ELLOS SABEN
El escéptico dice:
no hay vida tras la muerte
ni alrededor de la misma
el creyente dice: yo
puedo guiarte en los misterios
de la vida que hay
tras la muerte
el Tao dice que ambos
son egocéntricos al pensar
que su convicción
abarca más que la propia vida
el neutral en su paradoja
abarca a los hombres
mientras finge que su mente
apenas brilla como el plástico
en su sabiduría
felizmente se hará
un sombrero de papel
donde no estará todo escrito
porque escribirlo todo sería
obstaculizar el vacío.
ESTOY SANANDO
para Salvador del Val
Yo
siento cosas sencillas de sabio.
Tú
me haces el vacío, como a un loco.
Yo
no estoy enfermo. Estoy sanando.
Tú
me corriges, cerrándome los ojos
(a creer, a crear) al milagro.
Felicidad,
pero tú en que mundo vives
llevándome la contraria en todo.
ODA A LA LOCURA
¿Qué sería de la vida si se le quitase el placer?
Ya veo que me aplaudís.
ERASMO DE ROTTERDAM
De tanto perseguir
a la bestia voraz de la sabiduría
se pueden ver claramente en mi rostro
sus rasgos inhumanos,
ofensivos y tristes,
de una palidez que ya quisiera
ser lunática o natural.
Locura,
ven y conviérteme en uno de tus sabios
para en sabio no convertirme,
engáñame.
para no ser desgraciado,
y que harto de viveza o de júbilo no conozca,
como un niño,
de la siniestra verdad
en el seno de tu embriaguez,
que no conozca el insomnio
de la punzante sabiduría
mi corazón ampliamente cerrado
en el éxtasis de tu ensueño.
Dame un soplo de vida,
un acceso de locura,
poemas y jazz y risas y pasiones,
que en mis ojos siempre brille la ilusión
aunque esta se evapore
como el rocío bajo la luz del sol,
y que dentro de mí siempre quede
algo de todo este amor
que los sabios quisieran definir y malograr.
Abel Santos, poeta nacido en 1976 en Barcelona, España. Ha publicado los libros de poesía ‘Esencia’ (1998), ‘El lado opuesto al viento (2010), Todo descansa en la superficie (2013), Jass (2016), Las lágrimas de Chet Baker caen a piscinas doradas (2016, 2da edición 2017), Huelga decir (2019), El camino de Angi (2020), Algo te queda (2022), La bella lejanía (2023), y su Antología Poética 1998-2014 Demasiado joven para el blues (2014). En 2015 coordina la antología de varios autores ‘La casa de los corazones rotos’. En 2011 fue encargado de prensa y relaciones públicas del I Festival de Poesía y Microrrelato: Vilapoética, de la ciudad de Viladecans. En 2018 gana el II Concurso de Poesía “Perfecto Esperpento” contra El Estigma en Salud Mental. En 2021 queda finalista del XXIV Premio de Poesía Ciudad de Salamanca con su poemario ‘Algo te queda’. Algunos de sus poemas han sido traducidos al árabe clásico, al catalán y al inglés.

Muy bueno Abel, lo sigo en Facebook muchos años, nos cuenta su vida a través de su poesía en ocasiones desgarradora, pero tras ella se vislumbra un hombre bueno, sensible y entrañable. Mi enhorabuena..Que la poesia continue. Animos y Saludos