Replegada en un jirón
alejada de las páginas hablantes
de qué modo
acaso pudiera
acercar el aliento a su fonética.
Enunciarse
intenta.
El viento
sacude las ramas de sus frases
otoño bestial
le desnuda el lenguaje.
Intenta otra vez.
Enuncia estar ahí
acerca el sujeto al predicado
en torno al agujero de su nombre.
Y el viento otra vez
brutal encuentro.
No retrocede
sostiene la frase lograda
con saña
para que no se la arranque.
Enuncia.
Repetición
re
petición
al viento ladrón de frases llevadas.
Sujeto tácito
verbo infinitivo
correntada de la piel en zonas disímiles.
Enunciación salvaje
que su cuerpo escande
y trastabilla.
Marina Posata, escritora, poeta, psicoanalista.
