Leer la vasta obra de el cristo es un disfrute que baila honduras. Conversa con la vida de un anarco comprometido con el otro, un poeta de ultratango.

Devenir111:
Me gustaría empezar por el principio. Dónde naciste, algo de tus padres, de tu niñez…
Miguel:
Nací en Montevideo (1943), fui un pibe de barrio… hijo único, huérfano de padre a los 10 años, me crié entre el Cordón y La Unión, dos barrios populosos de la capital uruguaya.
Devenir111:
¿Cómo llega a vos la poesía –como lector y como escritor-?
Miguel:
La poesía “llegó” a mí “como un vómito dulce” según lo definí a los 8 años…
Comencé leyendo poemas españoles y latinoamericanos en el ámbito escolar y entre el dolor de mi huerfanía esbocé mis primeros versos…
Devenir111:
¿Y la militancia política?
Miguel:
Tempranamente… a finales de la década del 50… en el 58 el Uruguay cambia de gobierno y lo ganan “los blancos” después de 100 años de gobernar “los colorados”… conmoción nacional… Luego se conmociona el Continente: Revolución Cubana y todo lo que trajo consigo… muchos jóvenes de la época (mi Generación 60) nos sensibilizamos por la justicia social y comenzamos a militar políticamente en organizaciones de izquierda…
Devenir111:
Aunque se entiende el vínculo con el nombre de la ciudad aledaña, que a un presidio –ese donde te recluyeron- se lo llame “Penal de Libertad”, no deja de producir un efecto extraño…
Miguel:
Tan extraño como paradójico… absurdo o surrealista… El Penal de “Libertad” fue una idea maligna surgida de la dictadura de Gabriel Terra (1933) y la subsiguiente de Alfredo Baldomir (1942) ambos del Partido Colorado.
Comenzaron a construir esa cárcel para alojar a los prisioneros políticos del Golpe de Estado… no les dio la financiación para culminar la “obra”, solo construyeron las 100 columnas que sostendrían la mazmorra y la planchada del 1er Piso en toda su extensión, unos 300 metros… Allí quedó, olvidada esa estructura pelada, en el medio del campo raso, la nada…
Sumo mi paradoja personal: de niño me llevaban a visitar a mis abuelos paternos y unos tíos que vivían en la localidad de “Libertad”, un triste caserío, pobre y carente, crecido al borde de la Ruta 1, a 56 Kmts. de Montevideo, a escasa distancia de la cárcel inacabada…
El pueblucho era muy aburrido para los chiquilines del lugar… los fines de semana las familias lugareñas hacían pic-nics en aquella mole inútil y los niños jugaban con sus monopatines y cometas… yo fui uno de esos niños jugando con mis primos en ese monstruo de cemento, corriendo y riendo… sin saber que años después pasaría allí 13 años prisionero, “colgado de los pulgares”, como decíamos los presos…(¡!)


Devenir111:
Una cárcel es una cárcel. Pero supongo que para bancarse 13 años preso hay que hacer de ella también “otra cosa”… (Por ejemplo una “trinchera”, creo haber leído dijiste en alguna entrevista.)
¿Todos los presos allí eran presos “políticos”? ¿Había celdas individuales? ¿Un pabellón común?
¿Cómo fueron los lazos entre ustedes, la vida allí?
El “arte” –se me ocurren el canto, la música, el dibujo, la escritura- ¿estaba presente?
Miguel:
Sí, por supuesto, para l@s pres@s políticos la cárcel siempre es “otra cosa”: una trinchera, sí, una “escuela de cuadros” también… una pedana de esgrima de “resistencia”…
En el Establecimiento Militar Nº1/Penal de “Libertad” éramos todos presos políticos… El contacto con los llamados “presos comunes” lo tuvimos en otras experiencias carcelarias (Cárcel de Miguelete y Penal de Punta Carretas, por ejemplo).
Estábamos de a dos compañeros por celda (2.50 x 3.20 mts) excepto un Ala del 2º Piso, el de mayor “rigor” represivo, donde recluían a los compañeros de a uno, en solitario…
Los “recreos” (1 hora por día promedio) se daban en canchas de fútbol, básquetbol y vóleibol… podías hacer deportes o caminar de a dos (no más) en lo que llamábamos “triye”, para conversar entre nosotros…
El vínculo entre nosotros fue siempre fraterno y solidario… de “ayuda mutua” como querían nuestros viejos pensadores socialistas… je je…
Y claro que el Arte, en todas sus formas, fue una herramienta, un recurso fundamental para bancar la cana… Leer, crear, fabricar artesanías fueron siempre parte de nuestro arsenal de resistencia y “vías de fuga” de las tantas que ensayamos…
Devenir111:
Cierto amigote en común y gran poeta quien me sugirió leer tu obra, Daniel Quintero, para este número de la revista envía un poema que evoca a José Hernández. También poeta, también preso por otra dictadura…
¿Escribías en la cárcel? ¿De qué modo? ¿Te estaba “permitido” hacerlo? ¿Qué implicancia, qué lugar o función tuvo en vos, la poesía, la escritura, durante aquellos años?
Miguel:
Escribí siempre durante la prisión… fue mi recurso fundamental para “bancar la cana”…
Escribí tanto estando prisionero que el grueso de mi obra se enmarcaría “entre rejas”…
Libros enteros… Desde escribir sobre la tortura (método por método) memorizando los textos a la par de soportar la biaba (“Los que no mueren en la cama” 1972) hasta “Los Reventados”, que terminé de escribir el día antes de “salir en libertad” (1984)…
Solo estaba permitido escribir correspondencia… cartas a la familia, y esas cosas tan necesarias para soportar el encierro… muchas veces nos devolvían rechazadas las cartas “por exceso de contenido literario”, según el parte de la sanción que nos caía… imaginate…
Sin embargo, en la cárcel confrontan 2 inteligencias: la de los verdugos y la de los verdugueados… es una pulseada permanente entre carceleros y prisioneros… A veces ganan unos, otras veces ganan otros… Yo gané y perdí un montón…
Todo preso desarrolla “habilidades” caneras, métodos, sistemas, técnicas, diversas formas de superar las restricciones extremas de una prisión… Con la escritura lo mismo…
De lo tanto que escribí en cana perdí mucha cosa, incautada, destruída, requisada… con la sanción correspondiente… pero también logré salvar mucha otra… libros enteros salidos en clave, o en microescritura, emberretinados de mil formas para sacarlas de la cárcel… o libros artesanales “a ojos vista” salidos como artesanías de preso, “boniatos” como le llamábamos nosotros…
Tuve pérdidas irreparables como autor, pero también logré “sacar” muchas que fueron publicadas o editadas como facsímiles… creo que fue un empate… je je…
En conclusión: la escritura, la poesía en particular, y el tango “me salvaron la cana”… Y los compañeros, claro…!!
Devenir111:
Te pregunto por tres momentos: Cuando te apresaron. Cuando concluiste que ibas a estar engayolado largo tiempo. Cuando saliste en libertad.
Miguel:
Caer preso siempre fue una posibilidad cierta para un militante clandestino embarcado en la lucha armada… Caer era algo previsto y cuando sucedió lo tomé como un revés más, propio de la lucha…
Caí sabiendo que el modelo de represión para Uruguay era de “prisión prolongada” y no de desaparición masiva, o masacre colectiva como para otros países, por lo tanto me sentía preparado para una laaaarga cana… estábamos “donados” por lungo tiempo…
“Salir en libertad” fue una “felicidad” personal y familiar y un nuevo compromiso de militancia: salir a reconstruir, a restañar heridas sentimentales y políticas, a recomenzar, a volver a amar, a seguir amando, a sumarme a la lucha que suponía se estaba dando “afuera”… (salí un 9 de Julio… un tango…) ese tipo de tango para el que salí dispuesto a renovar, a transformar, a darle vuelta la pisada… otro de mis “proyectos de cana”… je je…


Devenir111:
En tu lírica se advierte un lazo entrañable con el tango. ¿Cómo devino así en tu historia?
La música, el baile del tango y la milonga… ¿habitan también en la letra, en la cadencia de tu poesía?
¿Qué es el tango en vos?
Miguel:
Te diría que el Tango es casi todo para mí… y todo en mí… y no es una exageración…
Me hice (me hicieron ¿?) “hombre de tango” siendo un niño… Fue la banda sonora de mi infancia… mi padre era un bailarín de tango… para colmos chofereaba un ómnibus los fines de semana trasladando dos orquestas de baile en baile… y me llevaba con él y mi madre… una “orquesta típica” y otra de jazz… como se decía entonces… Y yo mamé de esas ubres…
Cuando crecí un poco y superé –también un poco- el luto por la muerte de mi viejo (lo mataron delante de mí a mis 10 años…) frecuenté y me integré a dos “clubes de música” de mi época: El Hot Club del Uruguay (jazz del bueno) y El Club de la Guardia Nueva (tango del bueno…) je je… me hice un estudioso de esos dos géneros, con audiciones radiales y boletines y revistas… me hice un crítico, un especialista… je je…
Me alejé de ellos solo porque me capturaron los milicos…
Pero me los llevé conmigo, dijera “Paco” Urondo “bien emberretinados en el medio del pecho…”
Ya prisionero desarrollé proyectos y los llevé a cabo… escribí 100 tangos estando preso (“Los 100 tangos del cristo”); escribí una historia del tango (“Visteo histórico del Tango”) y llevé adelante una “radio” adentro de la cárcel, “La Lata”, que cumplió 10 años transmitiendo… (“La Lata”, la radio de los presos políticos del Penal de “Libertad”) Libros publicados donde cuento estas historias…
Son cuatro los elementos tangueros que configuran el fenómeno único del Tango: Música, Letra, Canto, Baile… Me da “pudor” señalar cuántos títulos le he dedicado… son muchos… Lo señalable es que además de la cuadratura fenoménica del género, el Tango para mí, resume todo… Legado, identidad, cultura, lucha, liberación, etc… Cada vez que digo Tango quiero decir Vida… en cada una de sus manifestaciones…
Devenir111:
Suele suceder que algunos tópicos insisten, te convocan peculiarmente; escribís sobre ellos o ellos te hacen escribir. ¿Podés distinguir algunos en tu poesía?
A lo largo del tiempo… ¿Qué ha cambiado en tu forma de escribir?
Miguel:
Sí, tengo tópicos constantes… insisten… repiten… hasta pueden aburrir a los lectores…
Escribo sobre esos temas y ellos me hacen escribir…
Tengo 82 años de edad y 70 y pico escribiendo… llevo unos 200 títulos publicados en diferentes soportes… abordé casi todos los temas… considero que ya dije todo lo que tenía para decir… me llegó “la hora de callar”…
No obstante
la vida es la que manda
manda decir
la vida
te llama
y
tiene ganas…
Entonces aparecen los disparadores temáticos, los eternos y los circunstanciales… Y uno les dice SÍ… y vuelve a escribir…
Creo que mantengo una forma de escribir, un tono, un estilo… soy lo que digo y/o digo lo que soy… je je…


Devenir111:
Enmarco la pregunta. En mayor o menor medida, en la poesía argenta/porteña actual creo que puede advertirse cierta incidencia de la poética tanguera. Y en la acotada poesía tanguera presente cierta impronta del rock nacional. Como sea…
¿Hay en los jóvenes uruguayos poesía del tango?
Miguel:
Ese es mi drama último y mi desafío permanente… El Tango sigue siendo viejo…
Acá no hay muchos jóvenes para el tango… excepto para bailarlo, los sigue habiendo…
Pero en los cantables, la música, la poética, NO… son muy pocos…
Podrán ser jóvenes de edad pero el tango que abordan es vejestorio…
Mi intento cuasi inútil ha sido transformar la letrística tanguera, renovarla, reformularla, hacerla encajar en el hoy, formal y temáticamente… y ha sido en vano…
Estamos en el 2025 y los repertorios que ofrecen son del 40… una lástima…
He intentado con el ejemplo: les tiro letras actuales… pero no cuajan…
He escrito mucho con mis “quejas”, hasta llegué a editar, desesperadamente, mi “Réquiem por la letra del tango”… imaginate…
El “Ultratango” que pretendo tendrá que esperar… je je…
Devenir111:
Y en términos más generales… ¿Cómo ves, qué podés decirnos sobre la poesía que se hace en estos días –sobre sus características, sus impasses-?
Miguel:
Califico esta etapa que ya dura varios años como de “crisis de plétora”…
Hay demasiadas cabezas en el rebaño…
Afecta el suelo, la calidad, el mercado, la ecología…
En ganadería, una crisis así de plétora se soluciona “faenando ganado”…
En otros casos se apela al llamado “rifle sanitario” que es medio bárbaro… (je je)
Pero eso es para la aftosa…
No pido tanto…
Pero hay tant@s poetas en la vuelta que no hay con qué darles…
Creo que son demasiados… y se edita a rolete… y no se vende nada…
De qué gancho se cuelga esa carne editada que no la come nadie…?
La comprarán lo chinos…?
Irá a una gran subasta…?
Mataremos el hambre en África o acá nomás a la vuelta de mi casa…?
Seguirán las ediciones de autor o entre amigos, los festivales, los sitios de lectura, los encuentros, las ferias, los Slam, los talleres literarios, los concursos, los premios, los homenajes…
Los lanzamientos de libros para vender 6 ejemplares…??
De qué valdría entonces señalar sesudamente algunos rasgos exegéticos, dar una opinión sobre la poesía que se curte hoy en día si a nadie le importa la opinión del otro, si digan lo que digan los pocos críticos que hay y los más pocos sabios que quedan… si la poesía del ombligo y el corazoncito lastimado la poesía del YO, esa poesía estéril, sigue tan campante…?!
Dejá que continúen con el “si me aplaudís te aplaudo” y las pequeñas tribus de boliche, con más caciques que indios dando cátedra y haciéndose su propias anto(jo)logías y ediciones pagas…
Dediquémonos a leer la poesía que vale…
Devenir111:
Cada tanto resurge cierto debate sobre lo que suele llamarse “poesía social”. Groseramente, algunos parecen exigirle a la letra del poeta un compromiso político explícito con su pueblo, mientras otros la descalifican cual mero pasquín panfletario. ¿Tenés posición al respecto?
Miguel:
Sí, claro que estoy “posicionado”… al punto que afirmo que acá, en Urugu/AY…!!
Los únicos poetas sociales son los letristas de murga…(!!)
Lo que pasa que los poetas políticos se cansaron de predicar en el desierto…
La poesía política no inicia ninguna revolución, ni la dirige… a lo sumo la acompaña, se suma a ella, la pondera, la canta…
Si no hay organización social, ni protesta, ni movilización política, ni radicalización del proceso, esa poesía no tiene lugar, está demás, es esa vox clamantis in deserto tapada por la arena del circo de turno…
Lo señalo largamente (y perdón por el exceso auto-referencial de mis citas bibliográficas –je je) lo digo en mi aquel león “El león que ruge en mi paladar”, o en mi trilogía animal (El animal político/ El animal poético/ El animal tanguético) y en tantos otros títulos…
Los poetas sociales estamos de capa caída… desnuditos y a la intemperie…
No hay nada para cantar…
Como dice la “Milonga de pelo largo” de Gastón Ciarlo “Dino”:
“frazada del pobre hombre que siente frío
y no se queja
ya ni se queja…!”
Devenir111:
Meses atrás me decías en un mail: “mis libros digitales no se venden… son libres… solo el lector debe apropiárselos clickeando en los sitios donde los alojo (siempre figuran en la publicación).” Y en el texto que te presenta se lee “No ostenta galardones de premios… decidió no presentarse nunca a concursos literarios…” Entiendo que eso sitúa una posición tuya hacia el otro, ante las cosas del mundo que habitamos, para decirlo así. ¿Podés decir algo al respecto?
Miguel:
Esa posición mía es fruto de mi experiencia octogenaria… y de mi extracción ideológica…
Como anarco viejo aborrezco controles, vigilancias, jurados, jueces, juzgamientos de cualquier índole, someterme a condiciones ajenas, a competiciones sin sentido, a controles de otros, a límites impuestos…
Vi sufrir mucho a colegas “víctimas” de imposibilidades editoriales, tejes y manejes de imprentas y editores, negativas, frustraciones, rechazos, dramas ante resultados adversos de certámenes…
O maniobras de concursos y demás…
Rechazo todo eso… no me someto a eso…
Encontré en la aventura del Libro Digital un lúdico ejercicio de libertad lectora… y libertad editora…
No entro en jueguengue comercial o competitivo… mis libros son libros libres…
No obligo a comprarlos, no desespero por venderlos, publico tranqui…

Devenir111:
¿Un poeta al que vuelvas a leer, una y otra vez?
Miguel:
Tres: Neruda, Gelman, Mario Jorge de Lellis…
Devenir111:
¿Un poeta que hayas leído últimamente y quieras compartir?
Miguel:
Gerardo Ciancio y su libro “Casa de salud” (Obra ganadora del Concurso Literario “Juan Carlos Onetti”, Intendencia de Montevideo/ 2022)
Devenir111:
Naciste en 1943. Has vivido, me parece que con intensidad, buena parte de tu vida. ¿Qué dirías, hoy, sobre “eso que llamamos libertad”?
Miguel:
Una ironía o una boutade:
eso que llamamos libertad:
una máquina de picar carne
un caserón
enorme
y
horroroso
con una celda chiquitita
de 2.50 x 3.20
con ventana banderola
de 4 rejas horizontales
y
7 verticales
donde “viví”
gran parte de mi vida…
Devenir111:
¿Nos contás el origen de tu apodo, “el cristo”?
Miguel:
Ingresé al Movimiento de Liberación Nacional / “Tupamaros” en sus orígenes…
En nuestro funcionamiento secreto y clandestino usábamos pseudónimos… en lugar de nuestros nombres verdaderos… un alias, un apodo, un “nom de guerre”.
En esos días se estaban eligiendo nombres sacados de la Biblia.
Todos los apóstoles ya habían sido adjudicados…
Jesús también… Judas era inelegible… Dios, menos…
Mi aspecto –un flaco alto, largo desgarbado, clinudo y barbudo- inspiró al Viejo Marenales a otorgarme: “cristo”. Así, con minúscula, como corresponde… je je…
Devenir111:
¿Nos contás qué estás haciendo hoy, qué se viene o proyectás?
Miguel:
A mi edad queda poco que podamos hacer…
Como decía el compañero Jorge Rossi, “el Mau.Mau”:
“cristo
nos van quedado alguna afeitas y un par de cortes de pelo
y nos marchamos…”
EL CRISTO TRABAJA EN SUS PAPELES
…dicen que “el cristo” trabaja en sus papeles…
ordenando su caos
de apuntes y poemas
dándole forma a todo lo que hizo
juntando hojas memorias y cuadernos
ríos de tinta
de los
ríos de sangre
por los que
navegó
y
naufragó
y
sobre/vivió
como un di/minuto
testigo
texticular
de
textos
y
textí/culos
reventados
de golpes
y picana
que ahora
re/une
junta
pone en página
a texto ex – preso
como corresponde
a un preso viejo
que se fumó la cana
y la escribió
contra los in/olvidos…
(“el cristo”
sigue fumando
y
sigue escribiendo
aunque ahora
tose más que antes…)
sabe el poeta
que le queda poco…
según dice “el mau-mau”
nos van quedando
unas
pocas afeitadas
y 2 cortes de pelo
aunque el “cristo”
se deje la melena
de león apaleado
por
los años
las derrotas
y
las mujeres…
no es mucho
pero es algo
y hasta se puede decir
que es bastante:
(llevamos
2028 compañer@s muert@s (¡!)
hasta el día de hoy
dosmilveintiocho
cabezas
que ya no piensan
ni se volverán a cortar el pelo
ni una sola vez más…)
los que quedamos
estamos regalados
por eso “el cristo”
se puso
a ordenar sus papeles
antes de que sea tarde…
“el cristo”
Dado en Solymar
8 de mayo 2025/
Miguel Ángel Olivera/“el cristo”, poeta, profesor de Idioma Español, estudioso del tango y el lunfardo. Nacido en marzo de 1943 en Montevideo, Uruguay. Prisionero político durante 13 años (1970-1984). Fundador del Grupo “Vanguardia” de poesía (1963-1973). Integrante del grupo de poetas Ediciones de UNO ( 1985 en adelante). Miembro co-fundador de la Casa de los Escritores del Uruguay. Dirige el sello editorial digital “Poetas a/costad@s”. No ostenta galardones de premios… decidió no presentarse nunca a concursos literarios… Su obra abarca más de 200 títulos publicados en diferentes soportes, la mayoría de ellos en formato digital… (Facebook/ ISSUU/ Calameo.etc). Se le puede leer en el Blog: poetasacostados.blogspot.com
Contacto: oliveramiguelangel@gmail.com
