Hay lugares que son como la vida,
que permiten contemplar las montañas
desde distintos puntos de vista:
ahora cercanas, ahora lejanas,
severas bajo el cielo,
dulces como un recuerdo
que vuelve a florecer.
Y Alagna se muestra así,
acostada en la Valsesia,
entre prados que respiran verde
y senderos que ascienden lentamente
hacia el silencio de las montañas.
Las casas cuentan el paso del tiempo:
madera oscura incrustada en la piedra,
balcones tallados por el viento,
grandes vigas que custodian
la antigua voz de los Walser.
Son casas que parecen árboles
nacidos de la tierra,
con raíces profundas en la nieve
y ramas orientadas hacia la luz.
Y el pueblo se viste de flores,
como si cada ventana
hubiera aprendido a sonreír.
Los músculos alrededor de la boca
forman una sonrisa,
mientras las flores brillantes
reflejan la luz de los brotes
y el sol se posa sobre los pétalos
como una caricia.
Entre los prados, la naturaleza
nunca es solamente un fondo,
sino presencia, aliento, espera.
El aroma de las hierbas aromáticas
se eleva suavemente por los senderos,
la risa de un elfo
invita a detenerse,
a respirar más despacio,
a reconocer la salvia,
el tomillo, la menta silvestre.
La mirada, por encima
de los tejados de madera,
se detiene junto a los pajarillos;
con ellos viaja y persigue
sombras entre los árboles
que se vuelven oscuras,
breves apariciones
en el verde profundo del bosque.
Más lejos,
entre rocas, pastos y abetos,
la fauna sigue senderos invisibles:
el ligero corzo,
el zorro que atraviesa la tarde,
el íbice sobre las piedras,
el águila que dibuja círculos
en el inmenso azul.
Aquí también el tiempo
parece tener otra medida.
Las costumbres pasan
de mano en mano,
como un pan todavía caliente,
como una historia contada
junto al fuego.
Yessika María Rengifo Castillo, poeta, narradora, articulista, investigadora y docente colombiana. Licenciada en Humanidades y Lengua Castellana, especialista en Infancia, Cultura y Desarrollo, Magister en Infancia y Cultura de la Universidad Distrital Francisco José De Caldas, Bogotá, Colombia. Ha publicado en las revistas Infancias Imágenes, Plumilla Educativa, Interamericana, etc. Autora del poemario Palabras en la distancia (2015), y los libros El silencio y otras historias, y Luciana y algo más que contar, en el librototal.com. Recientemente publicó La espera, editorial Historias Pulp; Entre Causas y Otras Causas, editorial Letroides. A los niños les cuentan, editorial GaZeta. Ganadora del I Concurso Internacional Literario de Minipoemas, Recuerda, 2017, con No te recuerdo, Amanda.
